Just a kid.

4 02 2011

Pero, aun así, todo empezó a cambiar a partir de aquel día, algo se enfrió entre ellas. Se llamaban siempre menos y, las veces que lo hacían, ya no tenían tantas cosas que decirse.

Tal vez porque el hecho de que un amigo nos vea demasiado débiles nos hace sentir mal. Tal vez porque siempre pensamos que nuestro dolor es único, excepcional, como todo aquello que nos afecta.

Nadie puede amar como amamos nosotros, nadie sufre como sufrimos nosotros. Ese dolor de tripa, precisamente, <<lo tengo yo, y no tú>>.

Tres metros sobre el cielo, Federico Moccia.

 

 

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4 responses

5 02 2011
Julián Villodre

Las personas muchas veces pasamos por malas etapas. Es algo que no falla, y, simplemente, durante esas etapas, nos distanciamos más o menos de la gente, de nuestras preocupaciones, nos volvemos más sensibles, y, enfin, un largo etcétera por el que no nos tenemos que preocupar, pues, tarde o temprano, todo vuelve a la normalidad.

“No hay invierno que no sea, finalmente, vencido por la primavera” 😉

5 02 2011
Julián Villodre

Tranqui vaguii 🙂

5 02 2011
luluatitia27

jajaaja thanks 🙂

5 02 2011
Julián Villodre

😉

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